La vida es un viaje con billete de ida, disfrútala

martes, 18 de enero de 2011

VIETNAM-CAMBOYA (Febrero 2007)

La verdad es que tengo fobia a volar en avión...........bueno, en realidad me da fobia estar a 10.000 m. por encima del mar, qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo. La cuestión es que me vi metido en un Boing 707 vía Bangkok durante 18 horas ininterrumpidas.....y sin poder fumar. Si superé ésto, puedo superar cualquier cosa si el objetivo vale la pena.
Bangkok es la puerta de Asia, una inmensa metrópoli llena de contradicciónes: riqueza y pobreza, antigua y contemporánea, humilde y ostentosa, espiritualidad y materialismo.

Lo primero que notamos al bajar del avión fue un
calor sofocante, con una humedad del 70 %. Estábamos de paso, asi es que procuramos que nuestro único día en ésta ciudad fuera provechoso.
Callejeando un poco lo primero que adviertes es la abundancia (a parte de prostíbulos) de altares con ofrendas: grandes, pequeños, feos, bonitos...los hay de todas clases, incluso miniaturas en los balcones de las casas.
Nos dirijimos al Palacio Real, que es un complejo de edificios, cada uno de ellos distinto, que sirvió de residencia al rey de Tailandia desde el siglo XVIII. Hoy en día es Museo, repleto de Estupas (tumbas) y algún templo (en Tailandia la religión predominante es el Budismo), en los que es imprescindible para entrar descalzarse y las mujeres cubrirse los hombros. El olor tremendo de incienso es como la decoración: abigarrado.


 Como buenos turistas, subimos en una barcaza que hace el recorrido por el río Chao Phraya en torno a la ciudad y que se diversifica en pequeños canales como en Venecia. El día transcurre callejeando pero al       atardecer tenemos que dirijirnos de nuevo al aeropuerto con los visados para nuestro destino: Vietnam. Otro avioncito, pero el trayecto más corto, no llega una hora y te plantas en Hanoi.

Vietnam es otra cosa, me gusta el ambiente que se respira. Es un pais en vías de "desarrollo" (espero que no lo estropeen) y no sé porqué pero me daba la sensación como en la España de los años 50. La gente es muy amable y educada, siempre con su saludo y su sonrisa.
En la foto, el mausoleo de Ho-Chi-Minh, padre de la patria que realmente hizo mucho por éste pais.......luego pasó lo que pasó. Una guerra cruel de la que nadie  quiere hablar. Toda una generación desapareció, por eso comprobamos que la población es mayoritariamente joven. Bien, ahí en el mausoleo está el cuerpo de Ho disecado, velándolo noche y día dos soldados (no sé si también  disecados, porque ni pestañean).
En Hanoi casi no hay coches (generalmente japoneses) pero existen millones de motos que te van esquivando al cruzar la calle, ni se te ocurra dar un paso atrás....siempre adelante con seguridad, no te pillarán.
La vida es barata (para nosotros, su sueldo no llega a los 100 € por mes) y puedes comer en cualquier chiringuito callejero su célebre sopa y por supuesto arroz a un precio ridículo. Eso sí, no bebas agua  ni los tentadores helados que te ofrecen, más que nada por tu salud. Agua siempre embotellada y con precinto.

Pasear por los parques es una delicia, donde te puedes ensimismar con las carpas o los cerezos en flor.  Detrás del Mausoleo de Ho hay un inmenso parque  donde tenía su humilde residencia de madera.La serenidad que se respira es extraordinaria.Visitar el Museo Etnográfico es necesario para comprender un poco su cultura.
Las arquitecturas tradicionales típicas de cada localización en toda la nación, son imitadas dentro del museo. Incluyen la tierra del entierro Gia Rai, las casas construidas con la madera po-mu-mu de los H'mong, la casa sobre pivotes de los Tay, la casa construida sobre pivotes y tierra en terraplenes de los Dao, la casa tradicional de los Viet, la casa larga y sobre pivotes, así como su matriarcado,  la casa abierta sin ninguna pared de los Ha Nhi, la casa larga de Ba Na.
Cada casa parece un mini museo. Con la decoración interior y la información ilustrada, los visitantes pueden entender la vida de cada grupo étnico.
Al día siguiente nos dirijimos a la bahía de Ha-Long en la provincia de  Quang Ninh, cerca de la frontera con China. Un lugar en el que sentí una inmensa serenidad.
Según la leyenda local, hace mucho tiempo, cuando los vietnamitas luchaban contra los invasores chinos provenientes del mar, El Emperador de Jade envió una familia de dragones celestiales para ayudarles a defender su tierra. Estos dragones escupían joyas y jade. Las joyas se convirtieron en las islas e islotes de la bahía, uniéndose para formar una gran muralla frente a los invasores, y de ese modo lograron hundir los navíos enemigos. Tras proteger su tierra formaron el país conocido como Vietnam. Ha Long significa «dragón descendente», un nombre que procede de una leyenda local.

Fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1994. Abarca una zona protegida de 150.000 ha. Puedes alquilar un camarote en uno de los múltiples barcos a vela, saborear el exquisito marisco y realizar un mini crucero por la bahía. Ver amanecer entre miles de islotes sobre aguas tan serenas, es todo un expectáculo.
De buena mañana, se te acercan al barco jóvenes en pequeñas chalupas para venderte productos del mar; perlas, caracolas, collares....
En ésta bahía se rodó parte de la famosa película "Indochina".

La siguiente etapa sería hacia el sur y en el interior, pasando por Hoa-Lu. En la provincia de Ninh Binh, se encuentra  los restos de Hoa Lu, la que fuera capital de Vietnam hace mas de 1000 años. En gran parte destruida, abarcaba una extensión de unos 3 km2. Tras las murallas exteriores había templos, santuarios y el palacio del rey.
Actualmente no queda gran  cosa de la antigua capital ya que fue destruida, pero se empieza a restaurar, pues debido a su cercanía con las cuevas de Tam Coc.
El lugar es de una gran belleza natural, presenciar las montañas atravesadas por el río, el mercado y sus habitantes en medio de un lugar que no deja indiferente a ningún visitante.

 Seguimos ruta a la cercana Tam -Coc, que en vietnamita significa "Tres cuevas". Esta es una excursión también muy recomendable, no tanto por las cuevas en sí, sino también por el mercado local y el embarcadero del pequeño pueblo, pero sobre todo por el trayecto de ida y vuelta a las cuevas a través de una serie de canales por entre los campos de arroz y las formaciones de piedra calcárea en forma de torres que salpican el paisaje. Esta zona también es conocida como la bahía de Halong sobre campos de arroz y realmente el símil es del todo acertado.
 Aquí comienza a funcionar la "picaresca" para el turista. Cuando te subes a la barquita, siempre pilotada por mujeres, te van explicando durante el recorrido lo que sufrieron en la guerra (no lo dudo) ,que son viudas, con varios hijos que mantener, te enseñan las fotos de sus maridos,que antes trabajaban en los campos de arroz día y noche......bien, el corazón se te parte.Poco a poco van enseñandote los bordados que ellas hacen, abren una caja donde hay refrescos, papas, etc y te lo ofrecen abundantemente. Claro !como vas a rechazarlo! Finalmente te das cuenta que te han cobrado el paseo en barca y todo lo demás que tú no querías comprar.
Bueno, es una forma de ganarse el pan, lo que pasa es que no sé que hacer con los bordados de la chica; que por cierto luego me enteré que en su vida había trabajado en los campos de arroz y que estudiaba en la Universidad. A otros turistas en distintas barcas le habían contado exactamente la misma historia.
No deja de ser picaresca y recuerdo que en España hacíamos lo mismo con los guiris por los años 60.
Está muy bien, que se ganen ese dinero, lo merecen.
El paseo es bonito, las cuevas no son nada expectaculares, pero hay que verlo.


Nuestro intención era ir bajando hacia el sur hasta llegar a la antigua Saigon, hoy Ho-Chi-Minh. De manera que el siguiente paso sería encaminarnos a Hue mediante vuelo interno. Pero cosas de la vida, nos encontrábamos en el Año Nuevo Chino...........y no hubo manera de encontrar ningún vuelo con plaza libre; podríamos ir en autobus, pero tampoco. La única posibilidad era desplazarnos en tren (muy cutre por cierto) pero tardaba demasiado y nuestro tiempo estaba limitado por el billete de vuelta a España. Hicimos cónclave y se nos presentó la posibilidad de viajar a Camboya, había billetes de avión y conoceríamos otro pais, pudiendo estar puntualmente para nuestra escala en Bangkok - Alicante. No lo pensamos dos veces y en poco tiempo nos vimos volando hacia Phnom-Penh en un avioncito de hélices (no sé si de cartón) de los de antes........yo ya estaba vacunado.
Desde luego un pais mucho más pobre que Vietnam y también con un pasado reciente no muy agradable.
Kampuchea fue el nombre oficial de Camboya bajo el gobierno comunista de Pol Pot y su partido de los jemeres rojos entre 1975 y 1979

Durante este período cerca de dos millones de camboyanos murieron a causa de las políticas de exterminio de lo que Pol Pot llamó "el enemigo oculto", es decir, todo aquello que consideró contrario a su plan de construir "una nueva Camboya comunista". Ahora hay una monarquía democrática y parlamentaria.
Algo que nos sorprendió es que la gente vive en la calle, literalmente "vive en la calle"; hasta por la noche podías encontrarte gente durmiendo en una hamaca o sobre el suelo, al lado de su tenderete. En la foto, el Mercado central, donde puedes encontrar todo lo necesario y lo innecesario para vivir. Mucha gente pidiendo o intentando venderte cualquier cosa.
Estuvimos callejeando, mezclándonos con la gente, cosa evidentemente imposible (se notaba claramente que eramos guiris, por tanto teníamos dólares). Muchos puestecitos donde vendían frutas, zumos, helados, relojes......qué se yo! de todo. Aquí a la derecha un puesto que vendía el fruto del loto, nunca  me quedó muy claro si para comer o de adorno.
Calle arriba, calle abajo, llegamos al Museo de los Horrores: Un antiguo Colegio que durante el régimen de terror de Pol Pot, se utilizó como Campo de concentración y exterminio. Aquí fueron torturadas y asesinadas  miles de personas por el simple hecho de ser sospechosas (?) Cuando los jemeres rojos (gente analfabeta, despiadada y sin escrúpulos) iban a sus casas y les decían con una sonrisa cínica "Vamos al colegio para que aprendas"....significaba una muerte segura con mucho sufrimiento.
Éste es el "Colegio" donde miles de personas perdieron la vida y hoy en día es un Museo para recordar lo que nunca más se ha de repetir. En su interior .........la desolación; habitaciónes de tortura (antiguas aulas), paneles con fotos de torturadores y torturados.
No quiero subir ninguna de esas fotos, son muy fuertes.
A las afueras de la ciudad, existe otro campo de concentración donde se produjeron las mayores masacres. Hoy hay una Estupa con miles de cráneos pertenecientes a niños, madres, jóvenes, adultos, ancianos.....cualquiera podía ser candidato.



Hoy Camboya es una Nación que quiere olvidar y recuperar su futuro, ha sufrido demasiado desde que dejó de ser el esplendoroso reino de Siam; ahora confían que el turismo les saque de la miseria en la que viven.
Hacia allá nos dirijimos en la siguiente etapa, a la antigua capital del reino de Siam:  Angkor parcialmente oculta por la jungla, eclipsada por la moderna Siem Riep.
La zona de Angkor estuvo habitada por pequeños pueblos desde el siglo I d. C. pero su época dorada se inicia en año 802 dC, cuando el rey Jayavarman  somete las tribus circundantes, creando un único reino del que se declara  rey-dios. Para reforzar la imagen de su ascendencia divina, empieza a construir grandes obras religiosas, iniciando una tradición que continuarán sus sucesores durante siglos, produciendo multitud de templos hasta el abandono de la zona, a mediados del siglo XV, y motivado por causas todavía no del todo esclarecidas.
Angkor Wat el templo más importante de Angkor, erigido por Suryavarman II a principios del siglo XII y convertido en icono de la cultura Camboyana. El periodo de mayor esplendor de Angkor se corresponde con el reinado de Jayavarman VII, quien amplió las fronteras del imperio y mandó construir los templos de Bayon, Ta Prohm y Preah Khan entre los años 1181 y 1220 d. C. y ya bajo la religión budista..
Hasta la llegada del budismo, el dios más importante del panteón jemer fue Shivá, seguido de Vishnú.
A pesar de que en la actualidad el budismo practicado en Camboya es fundamentalmente de la rama Theravāda, en la época jemer se profesaba el budismo Mahāyāna.
Desde su construcción a principios del siglo XII y hasta el traslado de la sede real al cercano Bayón, a finales del mismo siglo, Angkor Wat fue el centro político y religioso del imperio. El recinto —entre cuyos muros se ha calculado que vivían 20.000 personas—, cumplía las funciones de templo principal, y albergaba además el palacio real.

 La selva ha ido comiéndose poco a poco ésta compleja ciudad; es impresionante ver cómo los árboles crecen entre las piedras de los templos.

Hay personas entre las ruinas, que se auto-califican como "guardeses de los templos" porque ,según ellos, ése es su karma. Ésta mujer es una de ellas. Se cobija entre las piedras del templo, viviendo de la caridad. Durante todo el día vela para que los dioses protejan el templo.





De vuelta a Siem Reap estuvimos callejeando y haciendo alguna compra.
Por menos de 1 $ puedes comer abundantemente en cualquier chiringuito.
La comida es buena, generalmente arroz con verduras y carne, a nosotros nos sentó muy bien, no tuvimos ningún problema estomacal (por si acaso no preguntes de qué es la carne, es normal en las carnicerías la venta de carne de perro).Aseguraros siempre de beber agua mineral con botella precintada.
El tiempo se nos echaba encima y de aquí volveríamos a Phnom Penh para tomar el vuelo hacia Bangkok y de allí directamente a Alicante.

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